REFLEX-RESEÑAS

El Mundo es Tuyo: conectando con la vida


AUTOR: RICCARDO BOZZI – EDITORIAL: EDITORIAL JUVENTUD

Si tu dolencia es la desesperanza, la desidia o cualquier sentimiento que carezca de conexión con la vida, El Mundo es Tuyo puede venirte muy bien para recordarte que eres libre:

  • de jugar
  • de amar
  • de pensar
  • de estar triste
  • y de ser feliz

porque el mundo es tuyo y tú decides qué hacer en él y con él, con el mundo exterior y con tu mundo interior.

En mi viaje a Italia tuve presente este cuento, se me venía a la cabeza una y otra vez y sabía que a la vuelta la siguiente Reflex-Reseña sería esta. Curiosamente, además, su autor es italiano….¿casualidad o sincronía?

Hacía mucho que no viajaba; hacía mucho que no viajaba en plan mochilera; y jamás había viajado en solitario. A pesar del COVID, de los papeles que tuve que rellenar, vacunarme, los controles del aeropuerto… ha sido un viaje que he disfrutado mucho y en el que las sensaciones de movimiento y libertad me han acompañado durante los cinco días, hasta mi vuelta.

Me di cuenta que era yo quien decidía si quedarme en mi pueblo quejándome del Covid y no moverme o viajar a pesar de las limitaciones, ya que la posibilidad de hacerlo estaba ahí. Fui más consciente de que tengo la posibilidad de transformar mi vida en función de las decisiones que voy tomando y que viajar es una decisión que me hace sentir felicidad y es en esa dirección donde quiero que vayan mis decisiones.

Viajar me conecta con la vida. Hace que me sienta parte del mundo, explorando sus calles, sus construcciones, la forma de expresar su cultura, su ocio… es abrirte a nuevas experiencias y a un nuevo aprendizaje. De este viaje he aprendido tres cosas:

  • LOS «POR SI» SOBRAN. Pesan en la mochila y hace que tu camino sea más doloroso y cansado. Cuando me sentía así pensaba: «¿de qué puedo/quiero desprenderme?» Así que solté un par de cosas que me sobraban y seguí mi camino sabiendo que en la vida hay que andar con lo justo y necesario.
  • CONFÍA EN TU CAPACIDAD DE IMPROVISACIÓN. Dejé el viaje abierto a cambios y esto hizo que lo disfrutara prestando atención a lo que me sucedía en cada momento, escuchando si estaba cansada, si me apetecía ir a otro sitio del que había planeado en un primer momento, si perdía un tren… tenía siempre los recursos necesarios para enderezar o cambiar la situación y en medio de todo esto aparecían situaciones maravillosas como ver sitios que no había imaginado o hablaba con alguien que si no hubiera cogido «ese» tren no hubiera hablado.
  • AL IGUAL QUE EN «EL VIAJE DE LA VIDA», HAY MOMENTOS PARA TODO: hay momentos para ilusionarte y sentir cosquillas en la barriga; para que la curiosidad te lleve a explorar preciosas calles recónditas; hay momentos para emocionarte, llorar e incluso cabrearte (así fue la vuelta… no me quería venir jijiji), porque todas esas emociones forman parte de ti, de tu ser, y hay que dejarles un sitio para luego dejarlas ir y seguir recorriendo la vida, sintiéndote parte de algo tan grande y maravilloso como es El Mundo en el que vivimos.

Porque El Mundo es tu Tuyo…

…. y tú eres el mundo.

REFLEX-RESEÑAS

Yo voy conmigo: cuarentona, solterona y feliz.

Yo voy conmigo

AUTORA: RAQUEL DIAZ REGUERA

EDITORIAL: THULE EDICIONES SL

Sin lugar a dudas, YO VOY CONMIGO es mi cuento favorito. Tiene un lugar especial en casa, lo tengo en modo cuadro, para mirarlo de vez de en cuando y recurrir a él cuando me despiste. Fue el primer cuento que me compré tras mi primer taller de Cuentoterapia y por supuesto, tenía que inaugurar la sección REFLEX-RESEÑAS.

Las Reflex-Reseñas pretenden ser anti-inflamatorios para el alma, según tu dolencia. Si como yo, eres de esas personas que se olvidan o se han olvidado de sí mismas para vivir por los demás, intentando gustar, encajar, agradar, complacer… tienes que hacerte con este cuento.

Nunca imaginé que llegaría a los 40 así: soltera, sin hijos y sorprendentemente feliz. Creía que llegar a esta edad así era un fracaso absoluto. Al menos así te lo hace ver gran parte de la sociedad e incluso, ejercen cierta presión para que te cases, tengas hijos, y hagas «lo que corresponde a cada edad». Y lo intenté. Os juro que lo intenté. Pero no vivía en coherencia con lo que realmente quería y era tremendamente infeliz, nunca me entregaba del todo con mis parejas y también les he hecho infelices a ellos.

Lo cierto es que siempre he sido muy imaginativa e inquieta. Siempre me había imaginado viajando de un sitio para otro, trabajando en lo que me gusta: contar y escribir historias. Pero en lugar de enfocarme en eso, vivía como se suponía que tenía que vivir una chica como yo. Siempre me ha gustado pasar gran parte de mi tiempo en soledad, escribiendo, leyendo, haciendo cerámica, escuchando música o simplemente imaginando historias que contar. Y no es que no me guste estar en pareja y por supuesto me encanta compartir momentos con amigos y familiares, pero requiero de ambas cosas para estar bien conmigo misma.

Sin embargo, toda la vida he estado complaciendo a los demás. He quedado con amigos o familiares cuando me había organizado ese día para estudiar, escribir o simplemente quedarme en casa conmigo, renunciando a mis necesidades por cumplir con los demás. He tenido el «modelo de pareja» y me he comportado acorde a este modelo para encajar, olvidándome de mí, de mi forma de ver, sentir, y estar en la vida.

No vale estar complaciendo ni cambiar nada de ti para gustarle a los demás o para recibir amor. Es algo que he aprendido, al mismo tiempo que he aprendido que no hay una única forma de ser ni de estar en el mundo y que todas, TODAS, son VÁLIDAS.

Si estás casado/a y con hijos/as Y ERES FELIZ…. ESTA BIEN

Si estás divorciada/o con o sin hijos, Y ERES FELIZ… ESTA BIEN.

Si eres CUARENTONA (o cualquier edad) SOLTERONA Y ERES FELIZ….ESTA BIEN.

La cuestión es vivir en coherencia con lo que quieres y/o necesitas en cada momento.

Por eso desde hace un tiempo,YO VOY CONMIGO, priorizo mis necesidades y vivo en coherencia con lo que quiero y necesito AHORA. Es lo que me hace llegar a los 40 así y sentirme feliz. Y tal vez mañana….

Tal vez….

…SEA OTRA HISTORIA

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Educar y reeducar con cuentos

La educación hoy en día es un derecho y además, es un bien público y una responsabilidad colectiva.

Pero, ¿por qué es tan importante la educación en la vida de las personas? La respuesta no está solo en el bien que la educación puede aportar a cada persona, sino en el bien global: se trata del mundo que queremos y el mundo que queremos dejar a los que vengan detrás.

¿En qué queremos convertirnos? ¿Qué queremos aportar? ¿Cuáles son nuestros valores?

Como dice mi amiga Clara: “el arbolito, desde chiquitito”. Y no le falta razón. Pero, ¿qué pasa cuando un árbol adulto está podrido, dañado o roto por los acontecimientos del paso del tiempo? 

Una educación de calidad te invita a transformarte. Y es aquí donde el árbol adulto, podrido, dañado o roto, toma especial relevancia. Porque no solo hay que educar a los más pequeños, sino hay que reeducar a los adultos que venimos de una generación donde los sueños se perdieron por el camino y dejamos de creer y amar la vida.

Es importante educar en valores para una sociedad desarrollada con personas que se sientan realizadas y por ende más felices desde pequeños, pero la realidad es que muchos adultos, por no decir la mayoría, nos han educado adoctrinándonos para memorizar contenidos y “portarnos bien”, sin importar nuestros gustos y habilidades. Nos han educado para ser el mejor de la clase y por tanto triunfarías en la vida o por el contrario serías un fracasado. Nos hicieron creer que si memorizábamos contenido tendríamos un trabajo fijo que nos haría felices, pero nadie nos transmitió el amor ni la importancia de aquello que “aprendíamos”. Tampoco nadie tuvo en cuenta nuestros dones, nuestros gustos o sueños y si te atrevías a decirlo el mensaje era algo así como “te vas a morir de hambre”. Entonces, para no morirte de hambre, estudias algo que tenga salida, que puedes hacer pero que no te apasiona, o trabajas de lo primero que te sale y te quedas agarrado a un clavo ardiendo para siempre. Poco a poco te vas apagando, porque tus dones, aquello que realmente se te da bien y sabes hacer de manera natural y sin esfuerzo, se ven solapados por un montón de mensajes que nos dijeron de pequeños.

Por eso, no solo hay que educar a las nuevas generación en valores de respeto, tolerancia, igualdad, inclusión, cooperación… hay que sacar lo mejor de ellos para que puedan aportar su semilla en este mundo y hay que reeducar a aquellos adultos que ya no creen en sí mismos y se encuentran entristecidos porque no se sienten realizados.

Y no conozco mejor herramienta para sembrar estas semillas y potenciar todos estos valores , que los cuentos. Hoy en día existen multitud de cuentos o álbumes ilustrados muy buenos, que contribuyen con estos valores de desarrollo sostenible y además, tenemos también los cuentos maravillosos, que contienen toda la sabiduría de nuestros antepasados para transmitir valores y resolver conflictos, aunque estos hoy sean tachados de machistas o crueles, ya que así nos los hizo ver la factoría Disney. Pero esto, es otra historia…