AMIGOS DE LOS CUENTOS

El Poder de la Educación: Sanando Almas Adultas y Sembrando Futuro en los Niños

La educación hoy en día es un derecho, pero sobre todo, es un bien público y una responsabilidad colectiva. Pero, ¿por qué es tan importante en la vida de las personas? La respuesta no está solo en el bien que esta pueda generar a cada uno, sino en el bien global: se trata del mundo que queremos y el mundo que queremos dejar a los que vengan detrás.

¿En qué queremos convertirnos? ¿Qué queremos aportar? ¿Cuáles son nuestros valores?

Como dice mi amiga Clara: «El arbolito, desde chiquitito». Y no le falta razón. Pero, ¿qué ocurre cuando el árbol adulto, tras el paso del tiempo, está roto, dañado o podrido? Ahí es donde la reeducación se vuelve esencial. La educación no solo debe centrarse en los más pequeños, sino también en aquellos adultos que venimos de una generación donde los sueños se perdieron por el camino y dejamos de creer y amar la vida.

Reeducando a los adultos: Rompiendo los moldes del pasado.

Para muchos de nosotros, la educación consistió en memorizar contenido, competir para ser el/la mejor de la clase y cumplir las expectativas de otros, sin importar nuestros gustos o habilidades. Nos hicieron creer que si memorizábamos contenido y sacábamos buenas notas tendríamos un trabajo fijo que nos haría felices, pero nadie nos transmitió el amor ni la importancia de aquello que «aprendíamos». Nuestros talentos, pasiones y sueños quedaron relegados a un segundo plano. La consigna era: «Haz lo que tiene salida, lo que te dará seguridad, no lo que amas». Y el resultado de todo esto es que nos atamos a trabajos que no nos satisfacen, abandonando nuestras habilidades, y nos sumergimos en una vida que no refleja quiénes somos realmente y nos vamos apagando poco a poco.

Reeducar no solo significa adquirir nuevas habilidades o conocimientos, sino redescubrir nuevos valores y aquello que nos mueve. Significa despertar ese «yo» que quedó oculto bajo capas de expectativas sociales y profesionales. Y en esta reeducación, los cuentos son una importante herramienta.

Cuentos como herramientas de transformación

Los cuentos tienen un poder transformador, ya que contienen la sabiduría de generaciones pasadas que supieron plasmarlas a través de arquetipos y símbolos, y aunque a veces se les tacha de anticuados o machistas, su verdadero valor radica en las enseñanzas universales que ofrecen.

En la educación de hoy no solo debemos considerar los cuentos para ayudar a los niños a desarrollar valores, comprender el mundo y comprenderse mejor, sino también, para ayudar a los adultos a reconectar con ellos mismos, sanar sus heridas y sentirse en conexión con la vida.

Cuentos como semillas para el futuro

Hoy en día existen multitud de álbumes ilustrados y cuentos muy buenos con los que se puede trabajar la educación emocional, las habilidades sociales y el desarrollo sostenible. Y aunque la cultura moderna ha malinterpretado o suavizado los cuentos maravillosos, no debemos dejarlos de lado, pues contienen enseñanzas profundas y atemporales, como el viaje del héroe y su lucha por el crecimiento.

Un futuro donde todos crecen

Todos estamos en constante proceso de aprendizaje, y como sociedad, tenemos la responsabilidad de brindarles a los más pequeños herramientas para que puedan descubrir quiénes son realmente y qué pueden aportar al mundo.

Pero como empezamos diciendo, no solo tenemos que aportar estas herramientas a los niños: en mi trabajo con cuentos, ya sea a través de la Terapia Grupal con Cuentos o los vídeos de Youtube, los utilizo para sanar y despertar con pequeñas tomas de conciencia.

No importa la edad. siempre hay espacio para sanar, crecer y florecer. Y no conozco mejor forma para hacerlo que a través de la magia de los cuentos.

AMIGOS DE LOS CUENTOS

El Poder de los Cuentos para Sanar el Alma

Mucho antes de que existiera la escritura, los seres humanos ya utilizaban los cuentos como una manera de transmitir sabiduría, valores y lecciones de vida. Estos relatos, a menudo ligados con los mitos y leyendas, servían como medio para entender el mundo, ofreciendo consuelo, inspiración y un profundo sentido de conexión con la naturaleza, los demás y con nosotros mismos.

En el corazón de cada cuento hay un potencial para la sanación, un poder que a menudo pasa desapercibido, pero que es capaz de transformar nuestra manera de ver el mundo y de enfrentarnos a nuestras propias luchas internas.

Los cuentos como espejos de nuestra realidad

Los cuentos maravillosos tienen una característica única: están cargados de símbolos que van directos al subconsciente, donde encontrará su significado. Presentan conflictos en su trama comunes a toda la humanidad que son resueltos gracias a seres y objetos mágicos, los cuales representan diferentes aspectos de la psicología humana, desafíos vitales y la búsqueda de crecimiento personal o trascendencia. Los héroes, los villanos, los retos y las pruebas que enfrentan los personajes no son más que metáforas de los desafíos que encontramos en nuestra propia vida.

Cuando escuchamos o leemos un cuento, nos vemos reflejados en él. Tal vez nos identifiquemos con el héroe que, a pesar de sus miedos e inseguridades, logra superar los obstáculos. O tal vez sintamos empatía por el personaje que está perdido y busca su camino. En cualquiera de los casos, los cuentos nos invitan a explorar nuestras propias emociones y a comprender que no estamos solos en nuestras experiencias.

El proceso de sanación a través de los cuentos

La sanación a través de los cuentos ocurre de manera sutil pero poderosa. Al conectar con las historias, nos permitimos sentir, procesar y liberar emociones que tal vez estaban reprimidas o que no sabíamos cómo gestionar. Los cuentos nos ofrecen una perspectiva diferente de nuestras propias circunstancias, brindándonos una oportunidad para reflexionar y ver nuestras vidas con nuevos ojos.

Algunos beneficios de utilizar los cuentos para el crecimiento personal incluyen:

  • Comprensión emocional: Los cuentos nos ayudan a identificar y entender nuestras emociones, permitiéndonos procesarlas de manera más saludable.
  • Superación de miedos: A través de los arquetipos de héroes y heroínas, aprendemos que el miedo es parte del camino, pero que también es posible vencerlo.
  • Empoderamiento personal: Los cuentos nos muestran que todos tenemos el potencial de ser los héroes de nuestras propias historias, alentándonos a tomar el control de nuestras vidas y nuestras decisiones.
  • Reconexión con nuestra esencia: A menudo, en el bullicio de la vida diaria, perdemos contacto con quienes realmente somos. Los cuentos nos invitan a volver a conectar con nuestra esencia, a recordar nuestros sueños y a reconocer nuestras fortalezas.

Cuentos que inspiran la sanación

Existen innumerables cuentos que, a lo largo de la historia, han tocado el corazón de quienes los escuchan. Por ejemplo, «Cenicienta», que en la versión española es «Estrellita de Oro», muestra todo un proceso de crecimiento personal y superación de obstáculos, cuya protagonista, mostrando el poder de la resilencia, nos recuerda que la bondad y la esperanza pueden triunfar sobre la adversidad.

Cada persona puede encontrar en los cuentos una fuente de sanación única y personal. En mis sesiones de Terapia Grupal con Cuentos, utilizo también estos relatos maravillosos como una herramienta para facilitar procesos de reflexión y transformación en los participantes. Juntos, exploramos el simbolismo y las enseñanzas que cada cuento nos ofrece, y descubrimos cómo aplicarlas a nuestras propias vidas.

Cómo comenzar a sanar a través de los cuentos

Si te sientes perdido, abrumado o emocionalmente desconectado, te invito a sumergirte en el mundo de los cuentos. Elige un relato que resuene contigo, siéntate en un espacio tranquilo y permítete ser transportado por las palabras. Deja que el cuento te hable, que te guíe, y que te muestre lo que necesitas saber en este momento de tu vida.

Recuerda, los cuentos no solo son para niños; son para todos aquellos que buscan reconectar con su propia historia, sanar viejas heridas y encontrar el camino hacia una vida más plena y auténtica.

CUENTOS MARAVILLOSOS

Redescubriendo los Cuentos Maravillosos

Hola, me llamo Luz y me declaro oficialmente defensora de los cuentos tradicionales.

Sí, sí. Sé lo que estás pensando: ¿de los cuentos tradicionales? ¡Sin son crueles y machistas! ¡Con los cuentos más chulos que hay ahora!

Sí, es verdad. Ahora hay unos cuentos chulísimos, que también me encantan.  Y durante mucho tiempo, yo también estuve enfadada y culpaba a los cuentos tradicionales de muchas cosas. Hasta que los descubrí de verdad. Hasta que entendí que no tenía ni idea de cuántos cuentos tradicionales existían más allá de los que Disney cambió y dulcificó y de los 4 o 5 que todo el mundo regalaba por entonces. Estudiando a fondo los cuentos tradicionales me di cuenta de dos cosas:

En primer lugar, los cuentos, como la vida, son como tú los quieras ver. Los cuentos son polisémicos, es decir, cada uno lo interpreta en función de su realidad, de lo que conoce. Son crueles algunos, claro que sí, pero, ¿es que acaso la vida no es cruel a veces? Los cuentos son un mapa para resolver conflictos, en ellos están reflejados los conflictos que son comunes al ser humano y cómo resolverlos. Se premia siempre la astucia y la bondad y se castiga la maldad. Siempre acaban bien porque nos da la esperanza de que los conflictos se pueden solucionar, si evolucionamos y aprendemos de ellos.  Están disfrazados como algo para niños, y sin embargo más de un adulto debería contarles estos cuentos a su niño/a interior… y deberíamos de contárselos también a los niños, porque ellos no lo ven como nosotros, ellos saben perfectamente que es un cuento, con su érase que se era…colorín colorado, y está bien que le enseñemos que en los cuentos ocurren esas cosas para que cuando empiecen a darse cuenta que la vida a veces también es cruel, no les coja de sorpresa y  tal vez les cueste un poco menos sobrellevarlo.

En segundo lugar, me di cuenta que habían muchísimos cuentos, más de la mitad, cuyas protagonistas eran mujeres. También había cuentos en los que el protagonista era un chico, pero que en realidad la voz cantante la llevaba ella. ¿Cuántos matrimonios a lo largo de la historia e incluso ahora, hay así? Si te fijas, seguro que conoces alguno.  

Además, si analizamos estos cuentos, detrás de ellos hay otra historia, una historia que a través de los arquetipos y sus símbolos van directamente al subconsciente y realmente son estos los que nos solucionan o nos dan pistas de cuáles son nuestros conflictos internos, en que parte del desarrollo estamos o dónde nos hemos quedado atascados.

Podría hacer una lista de los beneficios de contar cuentos, pero eso ya lo sabéis. Lo que sí voy a decir es que contar cuentos es necesario y contar cuentos de tradición oral, aún más: pues estos contienen toda la sabiduría de nuestros ancestros y para saber quiénes somos y quienes queremos ser, tenemos que saber también quienes fueron nuestros antepasados y de dónde venimos.

No quiero convenceros. Solo quiero que le deis una oportunidad y escuchéis los cuentos que os cuento. Espero que a partir de ahora, disfrutéis y redescubráis los cuentos maravillosos…

Erase que se era…